Competencias

Nosotros le apoyamos.
Con una amplia experiencia.

 

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Disponemos de una amplia experiencia en los ámbitos de asesoramiento corporativo (corporate advisory) y gobernanza corporativa (corporate governance). En la dirección de empresas, brindamos apoyo en cuestiones de estrategia, control, organización y personal.

Disponemos de competencias especiales en la puesta en práctica exitosa de transformaciones.

  1. Asesoramiento corporativo – Negociaciones y transacciones. Puesta en práctica. Responsabilidad.

    Somos copropietarios de diferentes empresas. Basándonos en nuestra experiencia como empresarios, directivos y asesores, en nuestras trayectorias profesionales y en nuestras redes, actuamos en mandatos orientados a transacciones.

    Esto abarca toda la cadena de generación de valor de una transacción, desde la diligencia debida estratégica y la elaboración de estrategias de desarrollo, hasta la puesta en práctica de transacciones y las medidas subsiguientes.

    Apoyamos la compra y venta de empresas, áreas de negocio y carteras con el objetivo de una ampliación o liquidación.

    La experiencia ha demostrado que es especialmente valioso desarrollar y lograr posiciones de negociación que incrementan el valor basadas en soluciones «win-win».

    Para ello podemos también coordinar para nuestros clientes los procesos necesarios tanto interna como externamente, llevar a cabo las negociaciones y cerrarlas favoreciendo los intereses de nuestros clientes.

    Nuestros servicios incluyen, en caso dado, la asunción temporalmente limitada de funciones internas de la organización (consejo de vigilancia, dirección) en el contexto de una transacción, para impulsar la puesta en práctica de los planes establecidos mientras se crea e introduce el nuevo equipo de dirección. 

  2. Gobernanza corporativa – Funcional. Incrementa el valor. A medida.

    Una gobernanza corporativa funcional y con una motivación ética como un marco de orden de iure y de facto para la dirección y supervisión de una empresa es un factor decisivo para el éxito a largo plazo al poner en práctica modelos de negocio.

    En este contexto, la gobernanza corporativa de una empresa debe orientarse a los objetivos y adaptarse a los requerimientos del entorno respectivo, a las personas participantes y a sus interacciones. Las interacciones orientadas a objetivos y la profesionalidad en el desempeño de los roles de los propietarios, el consejo de vigilancia y la junta directiva son decisivas para el éxito. Debe lograrse también un equilibrio específico de la empresa entre el control necesario y una evolución adecuada de la misma. El objetivo básico es asegurar a largo plazo la existencia de la empresa y aumentar su valor de forma continua.

    Otro factor que cobra cada vez más importancia es la función y capacidad de los consejos de vigilancia de acompañar la estrategia, la organización y la administración del capital humano, así como de evaluar e incentivar el rendimiento de la alta dirección.

    Es por eso que los propietarios y los representantes de intereses necesitan consejos de vigilancia y altos directivos profesionales y cualificados, que representen sus intereses y apoyen el desarrollo de la empresa de forma competente.

    Nosotros apoyamos a nuestros clientes en el diseño y la implementación de una gobernanza corporativa específica de sus necesidades y orientada a un incremento de valor duradero.

    Además, ofrecemos a los propietarios, consejos de vigilancia y dirección —como participantes y afectados de la gobernanza corporativa— asesoramiento, sparring, coaching y medidas de desarrollo al más alto nivel de calidad.

    Nosotros, en nuestra calidad de empresarios, miembros de consejos de vigilancia y directores, hemos participado y seguimos participando activamente en los sistemas de gobernanza corporativa de diferentes empresas.

  3. Dirección de la empresa – Estrategia, organización, control. Uso eficiente de recursos.

    La alta dirección es responsable de dirigir y guiar activamente una empresa. En un tiempo de cambio constante del medio ambiente, de los esquemas de valor y del comportamiento de las personas esto solo se puede lograr si los temas principales se manejan profesionalmente y se cuestionan regularmente.

    Esto afecta en primer lugar a la estrategia empresarial, que debe estar alineada en el área conflictiva de oportunidades y riesgos en el marco de los mercados y productos relevantes de manera que los potenciales de incremento de valor se persigan de forma ambiciosa, pero realista. En función de la estrategia respectiva se requiere una estructura organizativa congruente con ella, además de sistemas de control e información consistentes. A esto se suma un sistema de acuerdo de objetivos y de incentivos orientado a las palancas de valor estratégicas. Para que la implementación de la estrategia se realice con éxito se requiere un equipo de dirección sólido y un desarrollo duradero de los potenciales individuales y de la organización.

    Adicionalmente se necesita una gestión de grupos de interés adecuado para los grupos objetivo. Esto abarca, en primer lugar, la interacción con los propietarios y el consejo de vigilancia y, en caso dado, con los mercados de capital. Igual de importante es la activación del potencial completo de los empleados.

    La complejidad resultante debe controlarse con los recursos limitados de la empresa y de sus altos directivos. Nosotros apoyamos a la alta dirección con asesoramiento, sparring, coaching y medidas de desarrollo, para que esté a la par de la amplia gama de desafíos existentes, sobre todo en un tiempo de grandes cambios, y evite una «visión de túnel organizativa». Si se desea, ayudamos también a controlar los presupuestos de asesoramiento de una empresa de forma eficiente y orientada a objetivos.

    Dado que los procesos de cambio conllevan altos y bajos, así como modificaciones regulares del entorno, de las personas participantes y de sus interacciones, ofrecemos además de intervenciones vinculadas a proyectos también revisiones periódicas como intervenciones focales a favor de la organización.

  4. Transformación – Poner a la organización «a la cabeza». Reducción de riesgos. Puesta en práctica con éxito.

    Para que las transformaciones tengan éxito se necesitan directivos excepcionales que puedan hacer frente a grandes inseguridades y a reveses repetidos, que no teman cometer errores, que dejen que sus empleados continúen «a la cabeza» y con ello les confieran también responsabilidad, que se vean a sí mismos más bien como preparadores del camino y que no tengan miedo de decisiones bien meditadas pero claras y, a veces, también desagradables.

    Tomando como base la decisión por la estrategia correcta se requieren un equipo de implementación competente, un objetivo común y una integración y colaboración sistemáticas de toda la organización. Esto implica también el cambio de la cultura empresarial y una comunicación constante e intensa.

    Mediante la combinación integrada de nuestra experiencia práctica y nuestras cualificaciones en los ámbitos estratégico-organizativo, psicoanalítico y sistémico podemos —por ejemplo en caso de modificaciones en la estructura de propiedad o del modelo de negocio y sobre todo cuando cambia el equipo directivo— reducir notablemente el riesgo de fracaso en los procesos de transformación, aliviar la carga de la dirección en estas fases críticas y aumentar considerablemente las perspectivas de éxito aprovechando para ello nuestra amplia experiencia en procesos de transformación. Esto contribuye significativamente a una puesta en práctica exitosa.